Mientras te pienso
Yo espero, renacer a tu lado, cuando atormenten las palabras, cada frase ahoga, extingue, roza con aspereza; en silencio. Un mundo en tu lienzo, colores pasteles, rudos monocromáticos que van y vienen; como trazos irregulares, tu aliento. He decaído, tu juego y mi laberinto bajo un aluvión salado pronto a secarse. He entendido negación absoluta a deseos prohibidos, consumados; exquisitos. ¿Serán ahora suyos? ¿Serán míos? Ojos curvos, labios chinos la felicidad, el destino. Mil millones de palabras silentes, exhaustas; Sol, Luna, dios, Dios, casa, amor. En amalgama, en tácita presencia, profundas miradas innegables e inconfundibles, imperativas y desesperadas; claman al yo que somos los dos, qué fuimos en cuerpo, calor, color, hedor y sueño de un encaje perfecto. ¿Quién soy al despertar? ¿Quiénes son ellos? ¿Quién eres tú? El recuerdo de un viejo, que a sí mismo busca para hallar consuelo, que acalla sentado; quedo rendido ante si...